domingo, 21 de agosto de 2011

Las remesas demuestran que sólo necesitamos la oportunidad

Las remesas generadas por nuestros connacionales en EEUU constituye la segunda fuente más importante de divisas para el país. Superado sólo por todas las exportaciones totales.

Por: Ronald Echeverría

¿Lo anterior no es algo digno de analizarse y comentarse? Pero veamos más datos  provistos  por el  Banco de Guatemala, al relacionar las fuentes de generación de divisas.  Estos análisis fueron objeto de  profesionales comentarios,  por parte de María Antonieta Bonilla, ex Presidenta de la Banca Central, en su columna, “Prisma Económico”. De lo comentado por su importancia, destacamos  por ejemplo  que las remesas familiares tienen una importancia de primer orden para mantener la estabilidad macroeconómica ¿poca cosa nos  les parece? Continuando, subrayamos el encabezado de este artículo. Es impresionante saber que sólo todas exportaciones totales de todos los productos y servicios exportados en su conjunto, superan  a las divisas aportadas por las remesas familiares.  Por ejemplo el artículo citado y las fuentes del Banco de Guatemala también consultadas, nos muestran que en el 2010, los ingresos por remesas  equivalen a 1.8 veces los ingresos generados por las exportaciones de los principales productos de exportación, 1.7 veces las exportaciones a Centroamérica (Segundo destino  en cuanto a volúmenes de exportación de nuestros productos),  y 1.1 veces la vendidas al resto del mundo. En otras palabras a manera individual y contra los principales mercados supera a las otras fuentes. 

Medidas las remesas en el 2010 cómo su contribución al PIB representa el 10% y  el equivalente al 95.4% de los ingresos tributarios recibidos por la SAT ¿No les parece inaudito y al mismo tiempo digno de elogió?  ¿No merecerían nuestros connacionales, peyorativamente llamados muchos de ellos “mojados” el premio al Exportador de año,  o perdón las divisas son de fuente externa, pero vale? Sigamos analizando,   se ha considerado, y estamos de acuerdo que nuestro país debe mercadear mejor su  imagen  externa  y propiciar el turismo. Nuestro pasado de gloria y la cultura maya, los vestigios de su pasado milenario,  nuestra riqueza de biodiversidad única, así como nuestro clima  y  belleza del  paisaje, representa  una agenda aún no  aprovechada. Pero,  de lo logrado a la fecha,  las cifras nos dicen que los ingresos por remesas familiares  son 400% mayores a los generados por el turismo, a pesar de la inversión en infraestructura hotelera y  las atracciones turísticas como nuestra Antigua Guatemala, y el aún bello lago  de Atitlán incluidos. ¿Interesante  relación y aleccionadora?  Por otro lado la esperada y siempre estimulada inversión extranjera y préstamos recibidos por el Gobierno, asómbrese,  la superan las remesas en un 600%.  Son sin ninguna duda nuestros principales inversores externos ¿nos les parece? Cuando es esto en cifras, en el año 2010 ascendieron a
US$ 4,126, 784,100 (US$4.126 millardos de dolares). En el año 2011 a julio a  US$ 2, 524, 918,900.

Estos datos tienen dos caras. Hemos mencionado su contribución macroeconómica y su contribución al país como fuente de divisas.  La otra es la cara humana.  El costo familiar y los costos de relación que la misma ha implicado. Familias desintegradas,  hijos y  esposas sin cabeza de familia.  Pero también ésta última cara, tiene su  lado positivo, ya que las remesas  tienen un impacto en la economía de aproximadamente 4.5 millones de Guatemaltecos, con su efecto multiplicador.  El visitar varios de los pueblos del interior, nos muestran paisajes  urbanos, contrastantes con los de hace no más de 20 años. Las nuevas construcciones de vivienda, bajo parámetros distintos, dan muestra de la mejora de la economía rural,  fuente de la población migrante.

Este artículo, no pretende analizar  las variables socioeconómicas y cambios de la cultura en las comunidades y pueblos,  y sus repercusiones  sociales.  Lo que si pretendemos, es  identificar las “lecciones que de la misma se derivan”.  Los migrantes, antes de serlo, se vieron  en una encrucijada. Sus perspectivas  de vida en el nuestro país no les eran favorables. No encontraron trabajo, ya que no contaban con las competencias y experiencias para optar a trabajos calificados y mejor remunerados. Nuestro sistema educativo les había fallado. Las políticas públicas  no crearon condiciones para  estimular la economía y generar empleos.  Por ello en la mayoría de los casos estában desempleados,  y en el mejor de los casos  en la economía informal.  También estaban expuestos por su posición vulnerable a ser  víctimas de la violencia, o   involucrarse  en maras o el crimen organizado. ¿Pero que los transformó, de esa situación, a generadores de divisas?  En primer lugar su emprendimiento  y decisión de mejorar. Esta característica ha acompañado a los hombres y mujeres exitosos en todos los tiempos, y se cumple cuando se dan ciertas condiciones. Segundo, lograron llegar a un destino dónde existen aún oportunidades (por cierto esto  está cambiando negativamente, por las políticas migratorias contra inmigrantes impulsadas, y  los problemas económicos en EEUU). Tercero,  lejos de su patria, y al igual que Hernán Cortez, que quemó sus naves, para conquistar Tenochtitlán, ahora México, ellos optaron por el trabajo tesonero y  luchar por su superación, y algo muy importante  han mantenido sus raíces y no olvidado a los suyos.

Ya no le debemos tanto al café y su aroma, si no a las húmedas "mojadas" divisas.. Ahora veamos con mayor admiración y respeto, la iniciativa y valor de guatemaltecos en un país ajeno,  la importancia de las oportunidades, y  su producto las remesas familiares, tan bienvenidas para nuestra economía.  

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me parece acertado el artículo.. éxitos.

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